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sábado, 14 de abril de 2018

La Recova de Buenos Aires

La Recova de Buenos Aires

¿Qué función cumplía la Recova?



Era el edificio porteño del comercio por excelencia y dividía la principal plaza de Buenos Aires en dos. Desde 1803 había sabido ser lo más parecido a un shopping: ropa, frutas, licores… cualquier cosa que un porteño necesitara seguramente estaría allí. Pero las cuentas del Gobierno venían de capa caída y a Juan Manuel de Rosas (1793-1877) se le ocurrió que de aquel edificio podría sacarse buen dinero. Hasta entonces, el Gobierno federal cobraba los alquileres de los locales,. Pero la recaudación era baja. Así, don Juan Manuel decidió publicar en La Gaceta, el 23 de octubre de 1835, un aviso en el que anunciaba que La Recova se vendería en 300 mil pesos, un precio bastante alto para los valores del mercado.

El predio fue subastado dos veces, sin llegar jamás al valor fijado por Rosas. Once meses después, Nicolas de Anchorena, pariente de Rosas, se quedó con el edificio. Le costó 240 mil pesos, que no pagó porque el Estado le debía un monto similar. Fue así como, hasta 1883, esta familia lo administró. Esto es, hasta que nuestro primer Intendente, don Torcuato de Alvear, arremetió con el ejército de cien obreros para que el edificio se convirtiera en un recuerdo. Es que los comerciantes afeaban el paisaje, más aún después de 1881, cuando a su costado se erigió la Recova Nueva, de prolijidad envidiable. La Municipalidad le pagó a los Anchorena 22 millones de pesos por la expropiación del edificio. Cinco días de pico y pala bastaron para derrotar a los afligidos vendedores del primer shopping que tuvo, durante 81 años, la ciudad.

 
La Recova de Buenos Aires. Pintura antigua.

La Pirámide de Buenos Aires

La Pirámide de Buenos Aires

¿Cuál fue el primer monumento patrio que se levantó sobre la Plaza de Mayo?

Se acercaba el primer aniversario de la Revolución de Mayo y los capitulares – miembros del Cabildo dedicados a tratar temas municipales – estuvieron de acuerdo en llevar adelante la construcción de una pirámide evocativa. El centro de la Plaza (esto es, a la altura de la entrada de la Catedral) sería el lugar perfecto para ella. Al alarife Francisco Cañete, entendido en cuestiones de albañilería y arquitectura, el azar le jugó una mala pasada, ya que se puso manos a la obra el famoso día de la Asonada del 5 y 6 de abril de 1811. 
 
Fabricada de adobe cocido, midió trece metros y se terminó en cuarenta y dos días. Era muy simple, con una reja baja que la enmarcaba. Al año de estrenada, se le pusieron faroles en sus vértices, primeras modificaciones de las muchas que vendrían. Ampliada en su tamaño, en 1912, fue trasladada al nuevo centro de la Plaza de Mayo (no tan al centro, ya que, por un error de cálculo, quedó desplazada un metro hacia la izquierda). Una placa rendiría homenajes a los dos primeros caídos en el frente de la Gesta de Mayo. En verdad, no eran los primeros, pero sí hijos de familias importantes Manuel Artigas y Felipe Pereyra Lucena. Esta resolución, llevada a cabo en julio de 1811, no se cumpliría hasta 1891... Reconocimiento sin prisa...
 
La Pirámide. Foto de Elena

Historia de la sal

Historia de la sal


En épocas en que la India era colonia de Gran Bretaña, todos los consumidores, ricos y pobres, debían pagar un impuesto al imperio británico por el consumo de sal.

¡Nada menos que restringirle la sal a un pueblo rodeado de mar! ¡Qué afrenta la de quitarle el sabor a la comida de la India!

El 12 de marzo de 1930, el Mahatma Gandhi emprende la Marcha de la Sal: un movimiento pacifista que culminaría con la independencia de la India, después de casi dos siglos de colonialismo inglés. Gandhi ya venía proponiendo manifestaciones no violentas y huelgas de hambre como medio para buscar la autonomía. Esa campaña de desobediencia civil se inició con apenas unas docenas de compatriotas, pero a lo largo de los 300 kilómetros que recorrieron a pie se fueron sumando miles.

La puesta del sol en el oceano Indio. Foto de Elena

 El 6 de abril llegaron a la costa del océano Indico. Gandhi en un simple pero simbólico gesto, entró al mar y recogió en sus manos un puñado de sal. Sus discípulos lo imitaron. Una multitud mojó sus pies en el mar, buscando la sal, violando el monopolio inglés. Todos buscaron recipientes para recoger agua salada. En pocas horas, el país entero salía a imitar al Mahatma (alma grande), desafiando al poder extranjero. La autoridad, en esos días, llenó sus cárceles con 60 000 “ladrones” de sal. Ellos no se resistieron, siguiendo la doctrina del maestro.

Gandhi mismo pasó nueve meses en prisión. Finalmente, el imperio reconoció que no podía seguir sosteniendo la ley, cedió a las peticiones del líder y reconoció al pueblo de la India el derecho de acceder libremente a la sal. Debieron pasar aún algunos años, pero esta marcha fue uno de los primeros eslabones de la cadena de acciones que condujo Gandhi hasta consolidar la independencia, el 15 de agusto de 1947. El gran líder murió asesinado en 1948.

viernes, 13 de abril de 2018

Virrey y rey

¿Qué virrey era descendiente directo de un rey?


Inquieto, emprendedor y piadoso con los pobres, Pedro Melo de Portugal era descendiente directo de un rey, Juan I de Portugal (1357-1433), de ahí su apellido. Este español, nacido en Badajoz, se ganó el mote de “héroe” en su juventud, cuando, siendo alférez durante un combate naval, perdió a sus superiores, quedó a cargo de la embarcación y venció el enemigo.

Fue quien impulsó el juego de bolos (hoy conocido como bochas). Eso sí, cuando quisieron sumarle la apuesta al juego, Melo prohibió la idea con multas. Tampoco permitió que los ciudadanos se contaminaran con el agua de los aguateros. El tema era el siguiente: el agua del río que juntaban en la costa, a la altura de San Telmo, la usaban las lavanderas para fregar y los vecinos, para tirar la basura.

Multas y azotes eran los castigos para quienes no quisieran irse hasta la zona de Retiro en busca de agua potable.

Murió en forma repentina, quizá de pulmonía, por haber estado expuesto a la lluvia durante un reconocimiento militar en Montevideo.

El entonces gobernador de Tucumán, Rafael de Sobremonte, fundó un poblado en San Luis que bautizó Villa de Melo en honor a dicho virrey.

El paso del tiempo, que a veces se burla de los designios, agregó una R a la villa y así Merlo se guardó un homenaje que pocos conocen.

Plaza de la Recoleta. Foto - Elena

¿Cuál de los vocales fue juzgado por el desastre de Huaqui?

¿Cuál de los vocales fue juzgado por el desastre de Huaqui?


Debido a la dolorosa derrota en Huaqui (20 de junio de 1811), el Ejército del Norte perdió todo el Alto Perú y el comandante de las fuerzas patriotas, Juan José Castelli (el mayor aliado de Moreno) tuvo que regresar a Buenos Aires para explicar lo inexplicable.

Ya eran tiempos del primer Triunvirato. Fue así como Castelli quedó preso en el cuartel de los Patricios, comandado por su primo Belgrano. Curioso, pero cierto, los mismos sediciosos que tomaron el cuartel enemistados con Belgrano (durante el motín de trenzas) le ordenaron que se fuera. Esa misma noche marchó para su casa. Circulaba por la ciudad como todos y hasta pudo retirarse a descansar a su quinta durante el verano sin que alguien se quejara. Sólo cuando fue necesario tomarle declaración, el tribunal se preocupó por conocer su paradero.

El llamado “orador de la Revolución”, como un guiño macabro del destino, murió de cáncer de lengua, convirtiéndose en el tercer fallecido entre los integrantes de la Primera Junta, luego de sus dos aliados, Alberti y Moreno.

Batalla de Huaqui. Croquis de la Batalla de Huaqui del General Juan Manuel Goyeneche

Cacao y chocolate

Cacao y chocolate Por Thomas Gage (Viajes por Nueva España y Guatemala) Hoy en día el chocolate es usado no sólo en todas las Indi...